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¿Amortizar hipoteca o invertir? Cómo comparar los números
Es la duda más repetida de quien tiene hipoteca y capacidad de ahorro. No hay respuesta universal, pero sí una forma ordenada de comparar que reduce la decisión a cuatro variables.
1. Compara rentabilidades netas, no brutas
Amortizar te ahorra el tipo de tu hipoteca, y ese ahorro no tributa. Invertir tiene que rendir, después de impuestos y comisiones, más que ese tipo para salir ganando. Con una hipoteca al 2% y una tributación del ahorro del 19-21%, la inversión necesita en torno a un 2,5% neto de comisiones solo para empatar.
2. Ajusta por riesgo
El ahorro de amortizar es seguro y conocido; la rentabilidad de invertir es esperada y volátil. Comparar un 2% cierto con un 7% incierto sin descontar riesgo es el error más frecuente de esta decisión.
3. Mira la liquidez antes que el rendimiento
El dinero que metes en la hipoteca deja de estar disponible. Antes de amortizar, ten cubierto el fondo de emergencia de tres a seis meses de gastos; sin él, un imprevisto acaba financiándose con crédito caro.
- Deuda cara (tarjetas, consumo): amortiza siempre primero
- Sin fondo de emergencia: construye el colchón antes
- Hipoteca a tipo bajo y horizonte largo: la inversión suele salir mejor en valor esperado
4. Decide también qué reduces: cuota o plazo
Reducir plazo ahorra muchos más intereses; reducir cuota da holgura mensual. Si tu objetivo es el ahorro total, elige plazo; si es la tranquilidad de caja, elige cuota.
5. Ponle números a tu caso
Con el cuadro de amortización real y una proyección a los mismos años, la comparación deja de ser teórica: ves el patrimonio final de cada opción y cuántos años antes quedas libre de deuda.
Preguntas frecuentes
- ¿Y si mi hipoteca es a tipo variable?
- Compara con el tipo esperado a medio plazo, no con el actual. Amortizar también reduce tu exposición a subidas futuras, un valor que no aparece en la comparación de rentabilidades.
- ¿Puedo hacer las dos cosas?
- Sí, y suele ser lo razonable: repartir el excedente entre amortización e inversión limita el arrepentimiento en cualquiera de los dos escenarios.